Meditar escuchando música

Escuchar música puede convertirse en una meditación muy suave y relajante. Esta técnica es muy adecuada para personas que empiezan a meditar, ya que nos ayuda fácilmente a entender el mecanismo que utilizamos para crear el silencio interior.

Para este tipo de meditación es muy importante hacer una buena selección musical. Tenemos que encontrar un tipo de música que nos guste y que despierte nuestro interés, que sea relajante pero no demasiado. Muchas veces las músicas de relajación están bien como fondo, pero no para prestarle toda nuestra atención, ya que rápidamente podríamos perder el interés y distraernos. También es preferible que sea una música no cantada, o que al menos no esté en un idioma que entendamos, ya que los conceptos e ideas mentales podrían distraernos fácilmente.

Lo ideal es una música que tenga un alto grado de complejidad, con muchos instrumentos y melodías variadas. Que sea una música rica en detalles que logre despertar nuestro interés y no nos aburra. La música clásica por ejemplo o música New Age moderna que siga este patrón nos puede servir perfectamente.

Una vez seleccionada la música, buscaremos una posición de meditación adecuada a nosotros. La meditación es una mezcla entre alerta y relajación. La postura que busquemos tiene que tener en cuenta este principio. Así pues, nos sentaremos en nuestra postura preferida, nos relajaremos y haremos unas respiraciones conscientes. Pondremos la música y simplemente nos podremos a escucharla. Se trata de prestar toda nuestra atención en la música, relajándonos y olvidándonos de todo lo demás.

Te recomendamos especialmente estos álbumes por su calidad musical y porque te ayudarán a entrar en un estado de meditación y de presencia:

Observa como al prestar toda tu atención en la música el pensamiento se detiene, se crea un espacio de no-mente. Este espacio sin pensamientos, de silencio interior es lo que persigue la meditación. Es importante que seamos conscientes de los momentos en que no pensamos y también de los momentos en que pensamos. Así pues, presta atención a la música, a sus detalles, ritmos, instrumentos, melodías, etc. Deja que la música te lleve suavemente al silencio interior. En algún momento u otro la mente empezará a pensar. Esto no es ningún problema, ni es nada malo, es lo que la mente hace habitualmente. Sólo que en este momento no queremos utilizar el pensamiento, queremos prestar toda nuestra atención en la música.

Cada vez que te observes pensando, suavemente vuelve tu atención a la música. Y hacemos esto una y otra vez. Con la práctica constante, los espacios entre pensamientos se irán agrandando, hasta que finalmente conseguiremos entrar en meditación. ¿Que hay allí? Tendrás que practicar para descubrirlo.

Músicas Especiales

Hay algunas músicas que a parte de tener una construcción artística también llevan consigo una dimensión espiritual. Son músicas donde no sélo hay instrumentos, sino que también se manifiesta algo mucho más profundo que nos invita a abrirnos y mirar en nuestro interior. Es el caso de la monja budista Ani Choying Drolma, la cual he tenido la suerte de ver un par de veces en directo, y cuya música consigue penetrar en mi interior de un modo muy especial. Es algo que va más allá de los gustos musicales.

Veamos algunos ejemplos:

Artista

Canción

Ani Choying Drolma

Padmakara

Ani Choying Drolma

Kyabdro Semkyed

Terry Oldfield

Earth And Sky

Dan Gibson

A Place Of Peace

Artículo escrito por Miquel Vidal.