Introducción

Los cereales forman parte de la dieta básica de los seres humanos desde hace miles de años. En este apartado vamos a presentar los principales cereales que se consumen en la actualidad y que destacan por sus propiedades dietéticas, incluyendo una breve explicación de las formas en las que podemos encontrarlos y cocinarlos. Muchos cereales se pueden consumir como germinados pero de ello hablaremos extensamente en el apartado Germinados por lo que en este apartado no se menciona esta interesante forma de consumo.

Cereales al final de la primavera. Fotografía de Zerok - Licencia Creative Commons

Propiedades

A nivel general es más recomendable consumir el cereal integral ya que refinado pierde una buena parte de sus propiedades. El proceso de refinado supone la separación del cuerpo harinoso (rico en almidones, es la parte que nos aporta los hidratos de carbono) del germen (rico en enzimas minerales y vitaminas) y del salvado (que aporta la fibra). Esto significa que si comemos el cereal refinado nos alimentamos de hidratos de carbono y nos quedamos prácticamente sin los minerales, las vitaminas y la fibra.

El cuerpo humano necesita para su funcionamiento dos tipos de alimentos básicos: los macronutrientes y los micronutrientes.

  • Los macronutrientes: son aquellos nutrientes que el cuerpo necesita en grandes cantidades para poder realizar diferentes funciones. En este grupo encontramos las proteínas, los hidratos de carbono o la fibra. A grandes rasgos, las proteínas sirven para que el cuerpo pueda reconstruirse y renovarse a sí mismo, una especie de ladrillo alimenticio. Cuando somos jóvenes el cuerpo necesita muchas proteínas para poder desarrollarse correctamente, a medida que nos vamos haciendo mayores cada vez necesitamos menos. Por otro lado, los hidratos de carbono son el combustible, la gasolina, energía pura que el cuerpo utiliza para moverse y tener fuerza. Literalmente, los hidratos de carbono son la energía del sol que han almacenado las plantas.
  • Los micronutrientes: son aquellos nutrientes que el cuerpo necesita en cantidades muy pequeñas como los minerales, los oligoelementos, las vitaminas, etc. Aunque esas sustancias se necesitan en cantidades muy ínfimas en comparación con los macronutrientes, son absolutamente esenciales para la salud del cuerpo. Los diferentes sistemas y órganos del cuerpo necesitan de estos nutrientes para poder realizar sus funciones correctamente y estar sanos. Cuando privamos al cuerpo de estos micronutrientes es cuando el organismo empieza a perder su vigor natural y es el principio físico de muchas enfermedades.

Por este motivo, es tan importante consumir los cereales integrales. La naturaleza es muy sabia y en los cereales ha concentrado muchas de las sustancias que necesitamos para poder vivir de una forma saludable. Hay un proverbio japonés antiguo que dice que "comer los granos sin sus pieles hace que la gente sea pobre (en cuerpo y espíritu) y le falte abrigo (protección contra el frío y la enfermedad)".

Hogaza de pan de centeno. Fotografía de John Loo - Licencia Creative Commons

En muchas regiones asiáticas antiguamente las personas se alimentaban prácticamente en exclusiva de arroz integral. Cuando se inventó el sistema de separar la capa externa del arroz y dejar solo la parte blanca, el cuerpo harinoso o endoesperma, no paso mucho tiempo hasta que la población empezó a enfermar por la carencia de micronutrientes. Aunque quizás no sea necesario comer absolutamente todos los cereales integrales, podemos combinarlos, porque como hemos visto es muy recomendable comer un alto porcentaje de cereal integral para favorecer la salud natural del cuerpo.

Artículo escrito por Shauri.