Aceite

Del mismo modo que sucede con los cereales, el azúcar y la sal, cuando el aceite es refinado pierde parte de sus propiedades, en este caso porque es sometido a altas temperaturas. Así pues, cuando vayamos a adquirir un aceite tengamos en cuenta que haya sido obtenido por el proceso de prensado en frío y si tenemos acceso a un producto ecológico, obtenido de frutos o semillas que no han sido tratados con productos químicos, mejor todavía.

Aceite. Fotografía de USDAgov - Licencia Creative Commons

Actualmente se pueden encontrar a la venta muchas variedades de aceite, se mencionan a continuación las más asequibles y que nos ayudarán a mantener una dieta saludable y variada:

  • Aceite de cacahuete: o aceite de maní, es muy empleado en la cocina en sustitución de la mantequilla porque aguanta muy bien altas temperaturas, y también como aliño en ensaladas por su sabor suave.

  • Aceite de lino: se obtiene de las semillas de lino y destaca por su contenido en ácidos grasos esenciales omega 3. Beneficia al sistema digestivo y al sistema nervioso.

  • Aceite de oliva: por su calidad se recomienda siempre el consumo del aceite de oliva virgen extra que es el obtenido de la primera molienda con aceituna nueva. Es el aceite típico de la dieta mediterránea y recomendado por los nutricionistas por el aporte de grasas beneficiosas para el organismo (siempre que se consuma crudo y hasta 3 cucharadas soperas al día en la dieta de un adulto). Es especialmente rico en Vitamina E. Lo emplearemos para aliñar verduras, ensaladas, legumbres... En España es especialmente popular y apreciado este tipo de aceite, existiendo diferentes tipos según la variedad de aceituna empleada. Entre otras variedades podemos destacar: Picual, Lechín de Sevilla, Cornicabra, Verdial, Hojiblanca, Empeltre, Arbequina y Picudo.

  • Aceite de semillas de calabaza: es muy utilizado en la cocina de la Europa central. También es rico en Vitamina E y especialmente recomendado para dolencias relacionadas con la próstata.

  • Aceite de sésamo: de sabor dulce, puede alternarse su uso con el del aceite de oliva, tanto en ensaladas como verduras. Nos aporta grasas saludables, calcio y vitaminas.

 

Vinagre

El vinagre es un aliño ácido que se emplea en ensaladas y verduras, también es conocida su función para la conservación de alimentos.

Ensalada de Cebada. Fotografía de Labalscovegmenu - Licencia Creative Commons

  • Vinagre de arroz: especialmente empleado en la cocina oriental para condimentar ensaladas y preparar salsas para ensalada, también en verduras aporta su sabor ácido que realza los sabores de cada plato.

  • Vinagre de manzana: es ácido pero su sabor es más suave que el vinagre de vino, se obtiene a partir de la fermentación de la sidra. Favorece la digestión, es depurativo y recomendado en dietas de adelgazamiento.

  • Vinagre de vino: típico de la cocina mediterránea, si podemos acceder a un vinagre realizado a partir de vino ecológico será mucho mejor para nuestra salud. Es aperitivo y digestivo, además de ofrecer un sabor y aroma que realzan una ensalada o una verdura (te lo recomendamos especialmente para aliñar unas buenas alcachofas al vapor!).

 

Salsa de soja

La salsa de soja es uno de los condimentos más antiguos que existen, se trata de una pasta salada producto de la fermentación de granos de soja, se emplea en sustitución de la sal especialmente en la cocina oriental y ha llegado a occidente donde hace tiempo que se viene empleando como condimento tanto de ensaladas como de verduras, arroces, sopas.

Sushi. Fotografía de seelensturm - Licencia Creative Commons

Artículo escrito por Shauri.