31 variedades de germinados para tu salud

En este artículo te presentamos 31 variedades de germinados para tu salud que puedes preparar en tu propio hogar para consumirlos frescos. Vamos a descubrir las características y propiedades de cada uno de ellos.

Semillas de cereales:

  • Arroz integral: si lo germinamos obtendremos un alimento rico en vitamina B, calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio y silicio. Su consumo beneficiará el buen estado y conservación de huesos y dientes.
  • Avena: es un germinado rico en vitaminas B y E, proteínas, carbohidratos, fibra y minerales. La avena es muy beneficioso para el sistema nervioso, tanto germinada como en otras presentaciones.

Salad. Fotografía de Lablascovegmenu. Licencia Creative Commons

  • Cebada: de alto contenido en calcio orgánico, es un cereal típico de invierno por su gran cantidad de calorías.
  • Centeno: contiene vitaminas B y E, proteínas, carbohidratos y minerales como el magnesio, fósforo y potasio. Especialmente indicado para el corazón, los músculos y el aparato reproductor.
  • Maíz dulce: con un alto contenido en magnesio, está especialmente indicado para el sistema muscular.
  • Mijo: contiene aminoácidos esenciales y minerales, especialmente calcio, también es rico en vitaminas como la riboflavina y la lecitina.
  • Trigo: de sabor dulce y agradable, es un germinado muy saludable, rico en las vitaminas B y E, proteínas y minerales como el fósforo y el magnesio. Nos aporta mucha energía por su alto contenido en carbohidratos. 

 Semillas de crucíferas:

  • Berro: rico en las vitaminas A, C, B2 y E, minerales y oligoelementos como el calcio, cobre, fósforo, hierro, manganeso, yodo y zinc. Es un gran depurador y alcalinizador de la sangre y también ayuda a regular el metabolismo. Al ser especialmente depurativo su consumo está muy indicado al inicio de la primavera y el otoño. 
  • Col: y también las semillas de col china, son una fuente excelente de vitaminas C y C, ácidos grasos esenciales y oligoelementos como el azufre y el yodo.
  • Mostaza: de sabor más picante, es mejor comerlas en poca cantidad y combinándolo con otras semillas germinadas como la alfalfa de sabor más suave. Destaca por su contenido en vitamina C, proteínas y grasas. Entre sus propiedades terapéuticas es importante su función en el tratamiento de transtornos del aparato digestivo.
  • Rábano: al igual que la mostaza, el germinado de rábano tiene un sabor un poco picante. Ayuda en la producción de bilis y en consecuencia a mejorar la digestión de grasas.

Semillas de leguminosas:

  • Alfalfa: la alfalfa es el germinado más consumido. Destaca por su contenido en vitaminas, A, B, C, E y K, también por los minerales que contiene tales como el calcio, magnesio, potasio, hierro y los oligoelmentos selenio y zinc. Cuando el germinado ya ha crecido lo suficiente se tiene que exponer a luz indirecta para que desarrolle clorofila. Su sabor es muy agradable y su textura suave y a la vez crujiente, ponemos consumirlo como ingrediente de ensaladas y en arroces y pastas (mejor si lo añadimos crudo, cuando vamos a presentar el plato). Si lo añadimos en un bocadillo también es muy beneficioso su consumo para incluir vegetales y mejorar la digestión.

Wheel  ofLive. Fotografía de swanksalot. Licencia Creative Commons

  • Fenogreco: de tallo más grueso, jugoso y con un agradable sabor a hierba fresca. Contiene fósforo, hierro y oligoelementos. Entre sus propiedades terapéuticas podemos destacar que es un limpiador sanguíneo y renal, también mejora la función digestiva y la función hepática.
  • Garbanzos: estos germinados nos aportan vitaminas A y C, calcio, magnesio, potasio, fibra y carbohidratos.
  • Guisantes: son ricos en vitamina A, hierro, potasio y magnesio, además de proteínas, carbohidratos y fibra. Los guisantes verdes destacan además por su aporte en clorofila.
  • Judías azuki: son rojas y pequeñas. Contienen todos los aminoácidos esenciales lo que las convierten en un aporte de proteínas completo, también son ricas en hierro y vitamina C especialmente. Como propiedades terapéuticas son muy eficaces en el tratamiento de riñones poco activos. Las podemos comer  en ensaladas, verduras salteadas o preparando un licuado.
  • Judías blancas: son muy sabrosos y combinan muy bien con otros germinados y legumbres. Nos aportan vitaminas A y C, magnesio y potasio.
  • Judías mungo: de sabor muy refrescante, se conocen como soja verde y su consumo es muy popular. Contienen proteínas, en especial la metionina, un aminoácido importante por el efecto relajante que produce en el organismo. Son ricas en vitamina C, hierro y potasio. Como en todos los germinados de cáscara más gruesa la eliminaremos antes de consumir porque no se digiere bien.
  • Lentejas: para germinación emplearemos lentejas verdes de cultivo ecológico, las lentejas rojas no son aptas para germinar porque carecen de piel. Son muy ricas en vitamina C, proteínas, hierro y grasas no saturadas.
  • Trébol: es muy rico en betacarotenos y oligoelementos. De sabor fuerte, lo mejor es combinarlo con otros germinados para consumirlo en ensaladas, sopas o en un bocadillo.
  • Trigo sarraceno: también denominado alforfón, es especialmente rico en vitaminas B y E. Destaca por su aporte de rutina, sustancia que fortalece las paredes arteriales lo que comporta grandes beneficiosos para el sistema circulatorio.

Semillas oleaginosas: 

  • Almendras: contienen vitaminas B y E, proteínas, calcio, fósforo, magnesio y potasio. Destacan por su textura crujiente.
  • Lino: de alto contenido en ácidos grasos, si queremos germinarlas tenemos que hacerlo con una base de tierra para que se forme el brote.
  • Pipas de calabaza: contienen vitamina E, proteínas, grasas, fósforo, hierro y el oligoelemento zinc. 
  • Pipas de girasol: destacan por su contenido en vitaminas B y E, minerales como el fósforo, el hierro, el magnesio y el potasio.
  • Sésamo: estas pequeñas semillas germina enseguida y son ricas en vitaminas B y E, proteínas, minerales como el calcio, el fósforo, el hierro, el magnesio y el potasio.  

Sprouts. Fotografía de Jon Flawed. Licencia Creative Commons

 

Semillas diversas:

  • Amapola: son semillas muy pequeñas pero muy interesantes por su agradable sabor para combinarlas en un bocadillo, añadirlas a una sopa o ensaladas.
  • Cebolla: con el mismo sabor que la cebolla tierna resultan un interesante condimento para una ensalada. Tienen propiedades diuréticas y depurativas.
  • Cebollino: con un sabor más suave que la cebolla, es también más digestivo y muy beneficioso para los riñones.
  • Hinojo dulce: de sabor anisado, es muy bueno para paliar los gases intestinales.
  • Remolacha: con ese color púrpura tan especial de la remolacha, dan un toque muy especial a cualquier ensalada. Es rica en ácido fólico, vitaminas del grupo B y minerales como el hierro, potasio, sodio y yodo. 

Artículo escrito por Shauri.