Tipos de miel

Estos son los principales tipos de miel que se pueden encontrar, cada una de ellas tiene un gusto característico y además de las propiedades de la miel en general tendrán otras específicas en función de tipo de planta a partir del cual las abejas hayan elaborado la miel.

  • Miel de acacia: de sabor dulce, es la más indicada para lactantes, niños y diabéticos.
  • Miel de ajedrea: es tónica y estimulante del estómago.
  • Miel de alforfón: es muy nutritiva por lo que se recomienda especialmente para casos de anemia.
  • Miel de brezo: se considera especialmente desinfectante de las vías urinarias y diurética.
  • Miel de castaño: destaca por su capacidad como acelerador de la circulación sanguínea.
  • Miel de col: es la más indicada para afecciones de bronquios y pulmones.
  • Miel de espino albar o majuelo: es calmante y tónica, antiespasmódica.
  • Miel de espliego: se recomienda en casos de catarro bronquial y asma. Antiséptica de los bronquios y pulmones.
  • Miel de eucalipto: tiene propiedades como desinfectante de las vías urinarias y por otra parte también es muy interesante en casos de catarros y tos.

Honey plus nuts. Fotografía de Dew Frame Altn Anela Stream. Licencia Creative Commons

 

  • Miel de naranjo: de sabor suave, muy recomendable para los niños.
  • Miel de orégano: indicada para los casos de asma y afecciones reumáticas.
  • Miel de pino y abeto: sus propiedades la hacen muy indicada para problemas bronquiales.
  • Miel de romero: tiene múltiples propiedades, tonifica el estómago, favorece las funciones del hígado, mejora el asma y las irritaciones de garganta. Mejora el cansancio físico e intelectual.
  • Miel de tilo: como la planta de la que proviene, este miel tiene efectos sedantes. También es buena para dolencias del sistema digestivo.
  • Miel de tomillo: destaca por sus propiedades como antiséptico y tónico. 
  • Miel de trébol blanco: produce un efecto antiespasmódico, calmante y tónico del corazón.

 

Otros productos de la colmena y sus propiedades terapéuticas

  • Jalea real: es una sustancia elaborada por las abejas obreras para alimentar a las larvas de abeja en sus primeros días de vida y a la abeja reina a lo largo de toda su existencia. Es un alimento muy nutritivo, rico en proteínas, vitaminas y minerales por lo que se aconseja tomarlo en casos de convalescencia, sobrecarga de trabajo físico o intelectual, en la época invernal para reforzar el sistema inmunológico y prevenir gripes y resfriados. Si se quieren comprobar sus efectos se debe hacer una cura de jalea real tomando una dosis diaria (1000 mg) durante 3 semanas/1mes. Actualmente se comercializa la jalea real fresca, liofilizada y también en frascos o viales muy fáciles de tomar que en algunos casos incluyen própolis, ginseng, vitamina C, etc.

Propolis. Fotografía de nickodoherty. Licencia Creative Commons

  • Própolis: está compuesto de una mezcla de sustancias que recogen las abejas y que mezclan junto a sus propias secreciones para emplearlo en la reparación y protección de su colmena. Tiene propiedades terapéuticas muy importantes: antibacterianas, antivíricas, antifúngicas, antiinflamatorias, antisépticas y cicatrizantes. Se emplea tanto a nivel interno como externo. Podemos encontrarlo en forma de spray para mejorar la garganta inflamada o irritada, en forma de crema o ungüento para heridas o llagas, se administra también en caramelos para los niños, en forma de cápsulas o en viales mezclado con jalea real.
  • Polen: Es recogido por las abejas para utilizarlo como alimento. Es muy nutritivo, contiene minerales como calcio, hierro, magnesio, manganeso y potasio. Se puede tomar sólo, una cucharada diaria en ayunas, o bien añadirlo a un zumo o yogur.
  • Y si quieres saber más sobre la apiterapia.

Artículo escrito por Shauri.