¿Qué es el Chi Kung?

El Chi Kung o Qigong es una técnica milenaria oriental que está íntimamente relacionada con el Tai Chi Chuan. Se diferencia de éste por no tener aplicaciones marciales. Su misión es la de fortalecer el cuerpo físico, desbloquearlo, aumentar la resistencia y prepararnos para la práctica del Tai Chi Chuan. Cuando ya tenemos nuestro cuerpo más preparado, el Tai Chi Chuan fluye mejor y aumenta sus beneficios.

Paralelamente el Chi Kung también hace un trabajo de desbloqueo de los meridianos energéticos, es decir, los canales de energía que distribuyen el Chi por nuestro organismo, nos limpia de energías de baja vibración y libera a nuestros órganos de las emociones negativas. El Chi Kung trabaja para mejorar y fortalecer nuestra estructura energética. Con su práctica obtenemos una mejora a nivel general. Tradicionalmente el Chi Kung se ha usado como un complemento de la Medicina Tradicional China, sobretodo en el ámbito de la prevención.

Chi significa Energía y Kung significa Trabajo, es decir que con el Chi Kung hacemos un trabajo consciente con nuestra energía interna y también con la energía que nos rodea. El término Chi Kung también nos lo podemos encontrar escrito como Qigong, simplemente se trata de dos versiones de la misma expresión. Qigong está escrito en chino mandarín y Chi Kung está escrito en cantonés o pin-yin.

Fue un monje budista llamado Bodidharma quien desarrolló el Chi Kung a partir del Yoga Tibetano. Cuenta la leyenda que este monje cruzó la frontera con China y en su viaje pasó por el templo de Shaolín, allí se encontró con numerosos monjes que tenian graves problemas de salud ya que se pasaban muchas horas meditando y eso hacía que sus músculos y articulaciones se debilitaran mucho. Bodidharma, al que le pusieron el apelativo de Ta Mo, al ver este panorama, decidió ayudar a los monjes y desarrolló un sistema de Chi Kung llamado Los 18 Budas cambian los tendones y se lo enseñó a los monjes. Estos, al poco tiempo de practicar este sistema empezaron a recuperar su salud. Después de esto, Ta Mo se dedicó al desarrollo y difusión de Chi Kung.

Bodidharma fue un monje budista conocedor del Yoga, a partir del cual desarrolló una serie de ejercicios que terminaron por convertirse en lo que hoy en día llamamos Chi Kung.

Si queremos trabajar el Tai Chi Chuan, previamente tenemos que hacer un trabajo de Chi Kung. Es decir, con el Chi Kung hacemos un desbloqueo general tanto físico como energético y también acumulamos energía. Con el Tai Chi lo que hacemos es mover la energía. Por lo tanto, si no estamos mínimamente desbloqueados y llenos de energía no habrá mucho que mover y la energía no podrá fluir correctamente. Tanto el Tai Chi como el Chi Kung tienen que servirnos para encontrar nuestro silencio interior, y, de hecho, si no logramos alcanzar el silencio interior, la energía no llegará a manifestarse verdaderamente. Por esta misma razón se hace indispensable combinar estas dos artes con la meditación.

Existen innumerables prácticas de Qigong, éstas pueden llevarnos no sólo a una vida más saludable, sino también a despertar facultades dormidas en nosotros. Al experimentar un aumento de la energía poco a poco, algunas de las zonas de nuesto organismo que estaban aletargadas se van despertando. También gracias al Chi Kung, trabajamos lo que se conoce como Alquimia del pensamiento, es decir, la transformación de las energías de baja vibración en energía de alta frecuencia. Esto incluye las emociones y pensamientos negativos. Por lo tanto, Chi Kung es una herramienta de crecimiento personal.

En resumen, el Chi Kung o Qigong es una técnica de trabajo con la energía sumamente sencilla pero tremendamente eficaz. Es fácil de aprender, pero requiere constancia en su aplicación. Es muy compatible con otras prácticas ya sean artes marciales, meditación, Reiki, Yoga, etc. Yo recomiendo muchísimo esta práctica a aquellas personas que trabajan con Reiki, ya que verán aumentada su potencia y efectividad al combinar estas dos prácticas. De hecho Chi Kung significa trabajo con la energía, y Reiki precisamente es eso, trabajar con la energía. Es más, los practicantes de Chi Kung que han estado unos años trabajando a consciencia logran conectarse con la energía del Amor y canalizarla igual que un practicante de Reiki. Con la diferencia que cuando el practicante de Chi Kung puede canalizar la energía hacia los demás, es cuando ya ha llevado a cabo un verdadero trabajo de autosanación, crecimiento personal y un aumento notable de las capacidades energéticas. El practicante de Reiki, en cambio, desde el momento en que es iniciado, ya puede transmitir energía a otras personas pero le queda un largo camino interior por recorrer. En algunos círculos al Reiki se le llama "el Chi Kung de los vagos", ahora entenderás el porqué.

Hoy en día tenemos la suerte de tener a nuestra disposición innumerables técnicas, muchas de ellas milenarias, que nos permiten crecer interiormente y sanar a distintos niveles. Muchos maestros han ido perfeccionando estas técnicas generación tras generación hasta que han llegado a nosotros. Además tenemos la suerte de poder aprender varias de ellas a la vez, ya que no son incompatibles, sino que combinan a la perfección. Este es el caso del Reiki y el Qigong.

Artículo escrito por Miquel Vidal.