¿Qué es el Tai Chi Chuan?

El Tai Chi Chuan o Taijiquan es una técnica oriental milenaria, de origen marcial, que consiste en una serie de movimientos lentos y suaves, combinados con el control de la respiración. Este antiguo arte nos ayuda a mantener una salud integral, es decir, un bienestar tanto del cuerpo, como de la mente y del espíritu. La práctica del Tai Chi Chuan nos ayuda a vivir la vida de un modo más relajado. Sus beneficios han sido comprobados a nivel médico durante años, y las personas que lo practican son un ejemplo vivo de la eficacia de este sistema.

El Tai Chi Chuan fue concebido como un arte marcial aunque hoy en día la mayoría de escuelas utilizan sólo la parte medicinal y de crecimiento interior. Aún así todavía existen escuelas que exploran su capacidad marcial. Podríamos traducir Tai Chi Chuan como "Estilo Último Supremo" o como "Gran Último Puño". El verdadero origen del Tai Chi Chuan sigue envuelto de misterio, aunque se conservan algunos documentos reales que hablan de su origen, éstos están escritos en clave, ya que en esa época este tipo de conocimiento se reservaba sólo para unos pocos. Existen varias leyendas sobre su origen, una de ellas cuenta que a finales de la Dinastía Sunj vivía en las montañas de Wu Dang un fabricante de elixir llamado Zhang Sang Fen. Este ermitaño una noche soñó que la divinidad Taoísta Xuan Wu, le revelaba una forma de combate gracias a la cual él sólo mató a cien bandidos. Otra leyenda nos cuenta que este mismo personaje, Zhang Sang Fen, presenció un combate entre una serpiente y una grulla. Este observó como la grulla atacaba con fuerza y contundencia, mientras que la serpiente, relajada, esquivaba con suavidad los golpes y contraatacaba con rapidez. El presenciar esta pelea le dió la idea inicial de la que nacieron los principios del Tai Chi Chuan.

Lao Tse

Lao Tse, también conocido como Lao Zi. Una de las principales figuras del Taoísmo, al que se le atribuye el libro Tao Te Ching o Libro del Tao. Sin duda uno de los mejores libros sobre espiritualidad jamás escritos. Su filosofía llegó a las Artes Marciales, al Tai Chi y al Chi Kung.

Aunque hay muchas leyendas sobre el origen del Tai Chi Chuan, lo más probable es que no fuera un solo hombre el que desarollara este sistema. Es más probable que un conjunto de maestros de varias generaciones fueran desarrollando los diferentes sistemas y formas del Tai Chi. Tenemos que tener en cuenta que el Tai Chi ha ido sufriendo transformaciones de generación en generación. Se han creado diferentes escuelas y estilos, en las cuales sus respectivos maestros han ido perfeccionando la técnica a lo largo de varias generaciones. El Tai Chi no es un arte muerto, los grandes maestros actuales como Feng Zhi Qiang, al cual en China se le considera como un tesoro nacional, han aportado su granito de arena en la cadena evolutiva de este antiguo arte.

Aprender Tai Chi Chuan significa adentrarse en un camino de crecimiento espiritual y evolución. Esta técnica repercute en nuesto estilo de vida, llevándonos a disfrutar de cada momento, a aceptar las cosas como vienen sin oponer resistencia interna. Tai Chi nos libera de viejas emociones y patrones mentales que han podido estar con nosotros durante años. Tai Chi, más que aprender una serie de movimientos y respiraciones, es un cambio de perspectiva, sobretodo para el hombre del mundo moderno. Un verdadero practicante de Tai Chi no es aquel que sabe hacer movimientos perfectos o complicadas filigranas, sino aquel que aprende a vivir en paz consigo mismo y con el mundo, haciendo de Taichi una práctica diaria como el comer o el beber, y dejando que el espíritu del Tai Chi se manifieste a través de él hacia el mundo.

Si ya estás practicando Tai Chi puedes hacerte las siguientes preguntas: ¿Soy feliz practicando Tai Chi? ¿El Tai Chi es una fuente de estrés para mi? ¿Intento llegar a ser un gran maestro o estoy centrado en lo que sucede en este momento? ¿Puedo sentir mi presencia mientras practico Tai Chi? Humildemente creo que preguntas como estas te pueden ayudar a encontrar el buen camino. A mi desde luego me sirven. Resumiendo, el Tai Chi tiene que servirnos en nuestra vida cotidiana, nuestras relaciones, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, el modo en que afrontamos las cosas, etc. Entonces es cuando verdaderamente nos podemos llamar practicantes de Tai Chi Chuan.

Artículo escrito por Miquel Vidal.