Los Chakras

Los Chakras son centros energéticos que el antiguo sistema curativo hindú sitúa en siete puntos a lo largo del cuerpo . Son una conexión entre los planos físico, mental-emocional y espiritual. El equilibrio de estos centros es de gran importancia para la salud. El nombre Chakra viene del sánscrito y significa rueda. Se trata de unas espirales de energía que están en continuo movimiento. Su función es la de transformar la energía ki de alta vibración en energía psíquica y física. Sin embargo, cada uno de ellos, controla una serie de funciones específicas y distribuye la energía canalizada por el cuerpo y el sistema energético. Esta energía fluye por unos canales que recorren todo el cuerpo denominados Nadis, en el sistema hindú, o Meridianos, en el sistema Chino. Interconectando los Chakras hay dos canales que llevan por nombre Ida y Pingala. Todo el cuerpo, los órganos, la piel, los huesos, así como la mente, reciben esta energía para poder funcionar. En Reiki, los Chakras son importantes, ya que, debido al estilo de vida disfuncional que llevamos la inmensa mayoría de personas, estos centros energéticos se ven afectados y empiezan a funcionar indebidamente, traduciéndose en todo tipo de problemas físicos, mentales y emocionales. Por medio de la energía Reiki estos centros pueden volver a funcionar de manera equilibrada.

Los Chakras principales son siete:

 

 

 

El Primer Chakra o Chakra Base, denominado Muladara, que significa “raíz” o “soporte”, se encuentra situado en la base de la columna vertebral teniendo su salida entre el ano y los genitales. Este chakra se ocupa de las necesidades físicas y de la supervivencia básica del ser humano. Está relacionado con el color rojo. Un primer Chakra armonizado conlleva un sentimiento de unión con la tierra y todas sus criaturas. Aceptando con agradecimiento las bendiciones que la Madre Tierra nos regala. Por el contrario, si este Chakra funciona inarmónicamente, todas tus acciones y pensamientos estarán basadas en el materialismo a toda costa, aunque esto signifique la destrucción de tu propio entorno. Actuarás básicamente para satisfacer tus necesidades más primarias. La falta de confianza con las criaturas de la tierra te puede llevar el enfado y a la violencia en cualquiera de sus formas. El Chakra Base o Chakra Raíz está relacionado con enfermedades como: depresión, impotencia, ciática, obesidad, estreñimiento, reumatismo y enfermedades óseas. Los cristales asociados a este Chakra para su armonización son: el rubí, el granate sanguina, el ojo de tigre, ónix, turmalina negra, ágata, hematites, jaspe y coral rojo.

 

 

 

El Segundo Chakra o Chakra Sacro, denominado Svadhisthana, que en sánscrito significa “dulzura”, está asociado a las cosas que dan placer o hacen más dulce la vida como la sexualidad, la nutrición, el movimiento y el cambio. Este centro está situado entre el ombligo y los genitales y vibra con el color naranja. Tener este Chakra armonizado conlleva gran creatividad en todos los aspectos y la naturalidad en las relaciones con el otro sexo. Un funcionamiento inarmónico en este Chakra es frecuentemente iniciado en la pubertad. La desinformación sexual, ignorar o reprimir los impulsos sexuales llevan a un mal funcionamiento de este Chakra. La inarmonía en este Chakra puede hacerte sentir incapaz de mantener una relación con el sexo contrario o de tener relaciones sexuales satisfactorias. Si éste es tu caso, recuerda que el problema está en ti. Las enfermedades asociadas a la disfunción de este Chakra son: problemas de riñones, diabetes, trastornos circulatorios, ansiedad, impotencia, anulación del Yo. Los cristales asociados a este Chakra para su armonización son: el coral, ámbar, cornalina, turmalina rosa, topacio y cuarzo citrino.

 

 

 

El Tercer Chakra o Chakra del Plexo Solar, llamado Manipura, significa “gema brillante” y está relacionada con el poder y la fuerza de voluntad que tienen que ver con la transformación del ser. Es por donde se absorbe la energía del sol. Está asociado con el color amarillo y situado entre el ombligo y la base del esternón. Entre sus funciones principales cabe destacar el digerir las emociones y purificar los deseos e instintos de los Chakras inferiores. Cuando el Tercer Chakra funciona de manera armónica transmitimos un sentimiento de paz, de armonía interna con uno mismo y con la vida. En el caso contrario, se tiene tendencia a influir sobre los demás según nuestro punto de vista. Se tiene un sentimiento de insatisfacción que usualmente se intenta tapar con una sobreactividad. También se tiene tendencia a reprimir los propios sentimientos. Las enfermedades asociadas a la disfunción de este Chakra afectan a los órganos con los que tiene relación directa, es decir, el aparato digestivo y también los músculos. Los cristales asociados a este Chakra para su armonización son: Ojo de tigre, pirita ferrosa, topacio, cuarzo citrino, ámbar o cualquier cuarzo anaranjado o con betas ferrosas.

 

 

 

 

 

El Cuarto Chakra o Chakra del Corazón, denominado Anahata, significa “sonido producido sin que dos cosas se toquen”. Su nombre es una metáfora que indica la coexistencia entre el mundo material y el espiritual. Es el Chakra central, el lugar donde se encuentran las energías de los Chakras superiores y los Chakras inferiores. Es donde se refinan y se aumentan las vibraciones de la energía que sube de los Chakras inferiores hacia los superiores. Está relacionado con el Amor espiritual o incondicional. Se encuentra ubicado en el centro del pecho y vibra con los colores verde y rosa. Cuando este Chakra funciona armónicamente te conviertes en un canal del amor divino y ves la unidad en todo cuanto te rodea. Las energías del corazón pueden transformar tu mundo y el de cuantos de rodean. Ni el dinero, ni la tecnología, ni la política, etc. pueden transformar el mundo del modo en que lo puede hacer el amor. Cuando por el contrario, este centro funciona inarmónicamente nos lleva a una incapacidad de sentir y expresar lo que sentimos por los demás. Nos hacemos como un blindaje en nuestros sentimientos, una pared que nos ponemos nosotros mismos y que alimentamos con el miedo a ser heridos o despreciados por los demás. También nuestra actitud puede ser muy crítica con las demás personas y nos podemos encontrar juzgando a la gente muy a menudo. A un nivel más profundo, el miedo es el contrario del amor. Según tengamos este Chakra podemos experimentar una cara o otra de la moneda. Su mal funcionamiento lleva asociadas las enfermedades cardíacas, hipertensión, enfermedades respiratorias y cáncer. Los cristales asociados a este Chakra para su armonización son: Turmalina, esmeralda, jade, cuarzo rosa y kunzita.

 

 

 

 

El Quinto Chakra o Chakra de la Garganta, llamado Vishuddha en sánscrito, su significado es “purificación”. Es decir, purificación conseguida con el trabajo de los Chakras inferiores, que han generado ideas dignas de ser expresadas. Este Chakra es el primero de los centros superiores y está relacionado con la curación y la creatividad a través del sonido. Esto implica que no tiene que ver con las conversaciones sin contenido, sino con el lenguaje que expresa pensamientos con un propósito, con palabras llenas de sentido y responsabilidad. Es decir, el hablar consciente. Por tanto, este Chakra se encarga de la comunicación y de la expresión de la creatividad. Este centro está situado en la base del cuello y vibra con los tonos claros del azul. Cuando este Chakra funciona armónicamente expresamos con claridad y sin miedo nuestros pensamientos, sentimientos y conocimiento interior. Te conviertes en una persona sincera, capaz de expresar toda la creatividad de tu Ser. Y también de guardar silencio y dejar que los demás se expresen. En el caso contrario, la inarmonía, se produce una desconexión de la comunicación entre el cuerpo y la mente. Esto se puede manifestar de dos formas: O te cuesta reflexionar sobre tus sentimientos y expresas frecuentemente estos sentimientos acumulados con acciones irreflexivas. O bien te has encapsulado en el racionalismo negando totalmente tu parte emocional. Su mal funcionamiento lleva asociado el dolor de garganta y de cuello, el mal funcionamiento de las glándulas tiroides y hipocausia, y también el asma. Los cristales asociados a este Chakra para su armonización son: Aguamarina, Turquesa, Calcedonia, Sodalita, Lapislázuli y Zafiro.

 

 

El Sexto Chakra o Tercer Ojo, llamado Ajna, significa “percibir”, “conocer”, “controlar”. Es decir, es el Chakra que nos conecta con los planos no físicos, otras dimensiones, etc. Nos permite ver aquello que con los ojos físicos no podemos ver. Está ubicado un poco por encima del entrecejo y vibra con el color añil y el violeta. En la actualidad hay muy pocas personas que tengan el Tercer Ojo completamente abierto y armonizado, ya que esto implica un elevado desarrollo de la consciencia. La armonización de este centro conlleva ver todo lo que tiene una vibración más elevada que la materia. Pudiendo ser conscientes de las auras de las personas, de seres no encarnados, etc. También va asociado con la intuición. Su funcionamiento inarmónico no solo comporta el no ver todas estas cosas, sino que también supone vivir a través de un intelectualismo y un racionalismo que niega la existencia de cualquier cosa que no puedas percibir con los cinco sentidos ordinarios. Los cristales que tiene asociados son: Amatista, Lapislázuli, Cuarzo, Azurita, Alejandrita, Sodalita, Perla y Zafiro.

 

 

El Séptimo Chakra o Chakra Corona, llamado Sahasrara, significa “multiplicado por mil”. Es donde se encuentra la pureza y la sabiduría del hombre. Cuando este centro se despierta, el individuo se abre a las más increíbles posibilidades de conocimiento cósmico, a la infinita sabiduría de lo divino. Cuando tenemos todos los Chakras bien abiertos y armonizados se produce el siguiente paso en la evolución del hombre: el estado de Iluminación. Como dijo el Buda, este estado supone el fin del sufrimiento y el nacimiento de una nueva consciencia en nosotros y el mundo. Es aquí donde, un día u otro, todos tenemos que llegar. Dicen que este centro no puede tener bloqueos, que sólo puede estar más o menos desarrollado. A medida que este centro se va desarrollando vamos entrando en la dimensión espiritual de Paz, Alegría, armonía y Amor. El escaso desarrollo de este Chakra acentúa la sensación de estar sólo en el mundo, desconectado de todos y todo, en medio de la hostilidad. Te puedes convertir en una persona muy insegura y desarraigada, privada del sentido de la vida. Los cristales que se usan para armonizar y desarrollar este centro son: El Cristal de Roca, la Amatista, el Diamante, la Celestina y la Turmalina Blanca.

La siguiente imagen muestra claramente la ubicación de cada chakra y su correspondiente salida trasera. Fíjate que los chakras 1 y 7 no tienen salida por atrás. Son los dos chakras que nos sirven de conexión con el Cielo y con la Tierra.

Artículo escrito por Miquel Vidal.