Conectarse con la Tierra

Como siempre, el primer paso es la posición, en este caso nos pondremos de pie. Si estás cansado y crees que no aguantarás mucho rato de pie, puedes hacerlo sentado en una silla, pero siempre con la espalda bien recta. Ahora nos relajaremos, cerraremos los ojos e intentaremos aflojar todos los músculos del cuerpo. Podemos hacer un suave balanceo con el cuerpo, que también nos ayudará a relajarnos. Observa un ratito tu respiración, como el abdomen se hincha y deshincha. Ahora observa tus piernas, tus pies y el suelo donde están apoyados, nota el peso de tu cuerpo y la atracción de la gravedad.

A continuación intenta buscar tu centro de gravedad. Si es necesario haz un leve balanceo. Seguramente este punto lo encontrarás un poco más abajo del ombligo, dentro de tu cuerpo, entre el ombligo, los riñones y la espalda. Este punto se llama Hara y es un centro energético importante. Ahora imaginate que te encuentras en un bosque, estás rodeados de arboles, hojas secas y el agradable y fresco olor del bosque. Seguidamente imaginate que tus piernas se alargan y se hunden en la tierra, de modo que te quedes bien enraizado.

Seguidamente lleva tu atención al Chakra Base, situado entre el ano y los genitales. Mantén tu atención hasta que notes como un calor en ese punto. Imaginate ese Chakra como una bola de color blanco. Ahora imagina que de esta bola sale un tubo de energía, también de color blanco, y que este tubo se hunde en la tierra y va entrando más profundamente en ella asta que, al fin, llega al centro de la Tierra. ¿Cómo es el centro de la Tierra? ¿Qué sensación tienes al estar conectado?

Ahora que ya estás conectado, vuelve la atención a tu primer Chakra. Imaginate que en el Chakra base reunes todas las tensiones y emociones negativas que puedas tener (puedes hacer una por una). Imagínate que se forma una masa de energía negra y que la envias por el tubo al centro de la tierra. La Madre Tierra al recibir la energía la recicla y te la devuelve purificada y en forma de una masa de un ligero color rojizo. Cuando esta masa llega al 1r Chakra, este se tiñe ligeramente de rojo. Repetiremos este proceso hasta que nuestro Chakra Raiz esté completamente rojo, con un color rojo intenso.

Una vez hemos llegado a este punto, observaremos como nos sentimos y poco a poco nos iremos moviendo. Primero moveremos los dedos de las manos y los pies, podemos mover un poco el cuello, ir abriendo lentamente los ojos…

Artículo escrito por Miquel Vidal.